Kelvin lleva desde la universidad enamorado de su mejor amigo. Pero cuando él se casa, decide poner distancia entre los dos.
Le duele verlo con ella.
Pero la vida a veces tiene otros planes, y Reid le escribe años más tarde para decirle que van a Boston, cerca de él, porque lo han fichado allí para jugar al hockey y quiere recuperar el tiempo perdido con él. ¿Lo peor? Que Kelvin cree que no lo ha olvidado y su amigo sigue casado…


